jueves, 5 de mayo de 2011

Negra…


Qué decirte en momentos así… estoy cansado, me siento cansado, me veo cansado. Pero no importa. Todo tiene el sentido que debe tener y por eso es aguantable. Simplemente se sigue un camino que sólo puedo observar. Ahora soy inútil en tu vida, y lo sé. Ahora sólo sirvo para darte consuelo y lo sé. Y es esa impotencia la que me mata, el no poder hacer nada, el no poder decir nada, por encontrarme en otro plano, fuera de tus oídos, fuera de ti.
Lo peor tal vez es que comprendo, y por eso tengo que aguantar, por que entiendo tu punto de vista, aunque no me encuentro de acuerdo, pero eso ya lo sabes. Ya sabes que hay muchas cosas en las que no concuerdo contigo, otras tantas que no perdonaré jamás, y no por sentirme traicionado, sino por notarte enferma. Pero eso tampoco importa, no me importa que estés enferma, a veces desearía contagiarme, y aceptar tantas cosas que comprendo; pero no puedo, yo soy otra clase de enfermo, soy inmune a tus bacterias así como tu lo eres a las mías.
Preciosa, el mundo es tan enorme… y tú ahogándote en las playas de lima, en esas aguas grises consecuencia de drenajes, que no te permiten flotar por su espesura, pero aún así debes salir. Debes notar que toda esa mierda no es tu culpa, debes nadar para salir, embarrarte y estar dispuesta a salir de la mierda, para que puedas algún día bañarte en el caribe, o siquiera en Piura.
Sólo me queda observar, eso lo sé, porque aunque intento, no puedo cerrar los ojos, necesito ver como sales poco a poco, intento darte ánimos inútiles, no me escuchas, tienes mierda en los oídos, pero de nada sirve desesperarse. De nada sirve empezar a gritar a todo pulmón, o acercarme nadando, la mierda es demasiado espesa si se combina, y no me deja acercar, una barrera viscosa me impide llegar más cerca.
Y te extraño, extraño tenerte cerca, escuchar algunas de tus palabras, que puedas escucharme. Extraño ayudarte a nadar. La mierda es ahora más espesa que nunca, ya se hará más tenue, y luego nuevamente todo volverá a llenarse de una mierda espesa y viscosa, pero para entonces tendrás que haber aprendido a nadar mejor.
Y saldrás hacia aguas más calmas, en menos tiempo, con menos esfuerzo. Pero ahora sólo puedo observar, rogar que no te ahogues, gritarte que no tienes que preocuparte por mí, hace mucho aprendí a nadar sobre mierda, no importa cuanta me caiga encima.

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