domingo, 10 de agosto de 2014

Cuento: Paranoia de un espía. (Parte de la antología 201 Lado "B" de Ediciones Altazor)

¿Qué fue eso?... Nada, no ha sido nada; la puerta de la habitación vecina. Solo estoy nervioso. Sí. Toda la gente corriendo. El martilleo de las armas, las explosiones. No quiero recordarlo. Muertos por todos lados, sangre, polvo, desesperación y restos descuartizados, quienes huyen tropiezan y son pisados por sus vecinos. No quiero recordarlo.
Estoy nervioso. ¿Cuántos días pasaron desde el último atentado? ¿Tres, cuatro? Estos terrucos de mierda atacan cuando menos lo esperas. Por eso tengo el arma bajo la almohada. Cuando vengan estaré preparado. Cuando me descubran harán la visita.
¿Me habrán descubierto? Vendiendo chucherías en mitad de la plaza. Huamanga está hecha mierda y estos mistis cojudos apoyan a los terrucos. Dejan que maten a nuestras llamas, que hagan sus fueros criminales en nuestros pueblos…
Pronto descubriré a la cabeza, y luego de interrogarlo, le pegaré un tiro entre las cejas. Esos perros maoístas no podrán sin un líder porque no son más que animales, fieras esquizofrénicas intentando dominar el mundo.
Otra puerta se abre. ¿Por qué la estrellan? Me crispa los nervios… Podría jurar que fueron disparos. ¿Me descubrieron? Otra puerta más se abre, disparos. Pronto llegarán. Me descubrieron, solo no saben que estoy en la 201. 

Foto: Yo

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