domingo, 23 de noviembre de 2014

Artículo: De artes tomar: Ferias y festivales para todos

Publicado en el Diario digital Yo me llamo Perú, sección May Neim, el 17 de noviembre de 2014.

No todo es Lima. En nuestro país, la movida cultural se da por todos lados; en cada rincón hay personas interesadas en trabajar el arte y la cultura y dedicarse a su desarrollo y promoción, pues comprenden que estas son herramientas valiosas para la sociedad en su conjunto. Sin embargo, es un compromiso difícil; el dinero nunca es suficiente, faltan manos, no se consigue llegar a todo el público deseado, etc.
La última semana la pasé en Cusco para asistir a dos importantes eventos: La primera Feria internacional del libro de Cusco y el Festival nacional de cortometrajes (FENACO). La primera llevada a cabo por el Ministerio de cultura de Cusco y el segundo por la Asociación Cultural Delluc y la municipalidad provincial del Cusco. Eventos que congregaron a importantes personalidades del mundo cultural. 
La Feria del libro tuvo muy buena acogida del público cusqueño, quienes pudieron disfrutar de los libros y las presentaciones de distintas personalidades durante más de dos semanas ininterrumpidas.
El FENACO también contó con una gran asistencia de público y realizadores cinematográficos, tanto nacionales como internacionales. Más de cuatrocientos cincuenta cortometrajes, treinta y pico medios y unos cuantos largometrajes del Perú y el mundo, fueron seleccionados para competir en distintas categorías. En total participaron noventa y ocho países, desde los cuales se envió más de cuatro mil producciones en conjunto.
Las horas que pasé viendo la producción nacional fueron gratificantes, pues es un hecho que cada día vamos mejorando y con eso el producto fílmico va ganando más y más espacio en la sociedad, que asiste al cine masivamente los últimos años. El perfeccionamiento de técnicas audiovisuales, una nueva corriente, más fresca en la producción, sumado a la bonanza económica que aún vive el país, da pie a que las personas estén dispuestas a invertir un poco de su dinero y de su tiempo en los diversos productos culturales y esto a su vez genera mayor y más diversa producción, pues los realizadores pueden vivir de su labor artística.
Iniciativas como el FENACO, impulsado por particulares y que encuentran respaldo en instituciones públicas, son trascendentales para el desarrollo de nuestra producción cultural, que busca espacios para darse a conocer.
Sin embargo, luego de este viaje, me queda un sin sabor y esta relacionado al poco entendimiento por parte de nuestras instituciones a lo que significan las industrias culturales. Por ejemplo la falta de una filmoteca - como una biblioteca pero de material fílmico - es una tragedia que deberíamos solucionar de una vez; los registros son fundamentales para consolidar cualquier proyecto. La inexistencia de un mercado de material fílmico es otro de los problemas, pues no existe un espacio para que los realizadores vendan sus productos; y realizar producciones cinematográficas suele resultar bastante costoso, lo digo con conocimiento de causa. Fomentar ferias y mercados fílmicos, como se hace en otros países, da el chance a que su trabajo se vea justificado económicamente.
Pero ya se está hablando de estas cosas, ya la óptica está cambiando y espero que eso de pie a nuevos espacios que permitan a los realizadores no solo mostrar su producto, sino además a que éste forme parte de un registro y, más importante aún, que tengan la posibilidad de vivir de su producción, pues solo así habrá más producción, más diversidad y más calidad.


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